Todavía hoy, cuando un hombre llora en público, el gesto se convierte en acontecimiento. ¿Por qué sigue sorprendiendo que un hombre adulto llore? En espacios laborales, como figuras públicas o en el ámbito político, si una mujer expresa emoción se le percibe con menor liderazgo o estabilidad. ¿Qué habría pasado si la del llanto contenido hubiera sido la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, durante esa misma rueda de prensa? Dejemos de sorprendernos cuando un hombre llora y de trivializar cuando lo hace una mujer.
Source: EL Informador February 28, 2026 12:14 UTC