Una fotografía publicada la semana pasada afuera de Palacio Nacional provocó un fuego cruzado entre los radicales del régimen y los medios. Villamil ironizó la jerarquización periodística, minimizando que la fotografía fuera relevante, aunque omitió el porqué era significativa en ese momento: el contexto. El libro ha sido tratado por los ultras del régimen como un “libelo” y han tratado de desacreditarlo. El ex vocero presidencial y Villamil fueron los arquitectos de la estrategia de odio contra medios y periodistas, que sistemáticamente alimentaba Ramírez Cuevas todas las mañanas en Palacio Nacional con López Obrador. Ramírez Cuevas parece temer que su enemigo declarado tenga una pistola cargada como seguro de vida político y que pudiera ser utilizada en algún momento, si el exconsejero jurídico se ve en necesidad de canjearla.
Source: EL Informador February 17, 2026 16:08 UTC