El nuevo “Villanueva moment”, pues, no se trata de un mero movimiento administrativo, sino una clara jugada política de la Presidenta Claudia Sheinbaum para reacomodar el tablero político jalisciense, en específico, la alineación y jerarquías de las fichas guindas. Este factor, sin duda, generará fuertes resistencias y tensiones internas. Dependerá, pues, de las instrucciones presidenciales qué uso le da Villanueva al conocimiento a detalle de la estructura territorial de Morena en Jalisco, de las alianzas que vaya tejiendo con sus principales liderazgos y con la notoriedad que alcance sin exponerse inicialmente como aspirante. Será una acumulación estratégica de poder sin riesgo. Si añadimos que difícilmente a la Presidenta le podrá decir dos veces no a ser su candidato en Guadalajara, tal vez Villanueva ya repensó que deberá abandonar su sueño de convertirse eventualmente en secretario de Educación de este país y venir por la revancha, con todos los riesgos que ello implica.
Source: EL Informador February 20, 2026 15:34 UTC