Los sistemas de salud — frágiles, desiguales y burocratizados— recibieron el tiro de gracia por parte del COVID-19. Análisis y soluciones parecen haber perdido la magia y se sienten cada vez menos conectados con algo tangible. Quieren ser médicos, pero ven sistemas rotos. Quieren ser consultores, pero perciben una burbuja cada vez más irrelevante. La revolución, al menos cuando se trata de elegir ocupación, no es la IA, sino la ruptura entre profesión, prestigio y propósito.
Source: Peru21 January 17, 2026 12:11 UTC