Así permaneció Guadalajara tras la partida, el pasado 16 de marzo, de Luis García Jasso, un hombre que nunca buscó protagonismo, pero que terminó siendo columna vertebral de la escena artística local. A las cinco de la tarde, las puertas del Templo Expiatorio se abrieron para una misa con sus cenizas presentes. Porque hablar de Luis no fue solo hablar del fundador de la Galería Vértice. En el MUSA, el homenaje se desarrolló frente a un retrato de Luis García Jasso. Ahí, las palabras no solo lo recordaron: tendieron un puente entre el arte y el hombre que lo hizo posible.
Source: EL Informador March 28, 2026 08:08 UTC