Una vez que estén en libertad, su seguimiento se hará principalmente mediante radiocollares satelitales y recorridos en campo por parte de personal especializado. Esta combinación permite actuar rápido en caso de detectar cualquier riesgo y aplicar medidas que garanticen su supervivencia. Desde los años setenta, México y Estados Unidos trabajan de manera conjunta para regresar a esta especie a su hábitat. Hoy participan instituciones como la Semarnat, Profepa, Conanp, la UAM, la UNAM, el Gobierno de Durango y organismos estadounidenses como Arizona Game and Fish Department, New Mexico Department of Game and Fish y el U.S. Fish and Wildlife Service, además del apoyo de la comunidad de El Tarahumar y Bajíos del Tarahumar, quienes han sido clave para que estos lobos vuelvan a los ecosistemas de la Sierra Madre Occidental.
Source: La Crónica de Hoy March 28, 2026 18:55 UTC