Los defensores del modelo económico hablan de una oposición entre la “economía de libre mercado”, buena y decente, y el “mercantilismo”, culpable de todos los males. Los mercantilistas medran del poder, mientras los buenos campeones del libre mercado ejercen sus elevadas virtudes. El de hoy es un capitalismo de grandes empresas corporativas cuya concentración colosal de capitales elimina cualquier competencia y libre mercado. ¿Cómo hablar de “libre mercado” allí donde las empresas son más poderosas que varios de los estados del mundo? La corrupción, dicen, está asociada al mercantilismo, mientras el buen capitalismo (ya saben, “economía de mercado”) es el antídoto para curar la infección.
Source: La Republica December 03, 2019 11:15 UTC