Francesco Petrozzi fue nombrado a pesar de su paso por la bancada fujimorista (2016-2018), y luego cambió al presidente del IRTP por considerarlo demasiado blando con el fujimorismo, lo cual es paradójico. O quizás no tanto: quizás el ministro tenía que darle voz a sus nuevas convicciones. La sobredosis de académicos e intérpretes musicales (Petrozzi es el segundo) es síntoma de una cierta percepción de la gestión cultural, parte universidad y parte promoción de artes y letras. Es verdad que nombrar ministros, y todavía más en un ministerio tan nuevo y en un sector tan cambiante, se rige en cierta medida por la suerte de la olla. Sobre todo cuando Petrozzi afirma no haber recibido ni aplicado presión alguna.
Source: La Republica December 03, 2019 11:03 UTC