La personalidad de Conlon Nancarrow (1912-1997) dista de esa imagen bohemia que suele construirse en torno de un artista. Sencillo y desapegado, Nancarrow nunca buscó las candilejas ni la fama, tampoco le interesaba trascender a la posterioridad. Para Yoko Sugiura lo más importante, señala a La Jornada, es preservar y difundir la memoria, el ejemplo humano y el trabajo creativo de su esposo. En la imagen, la antropóloga Yoko Sugiura, tercera y última esposa del artista.Foto Yazmín Ortega Cortés. “Mi marido nunca quiso hablar de sí mismo, buscó mantener separada su vida personal de la música.
Source: La Jornada June 14, 2022 01:11 UTC