Y ante este contexto, para mí, hay una realidad que se impone: el necesario papel que juegan los empresarios, concretamente, los iberoamericanos. No hay progreso social sin crecimiento económico, ni crecimiento sostenible sin empresas responsables con las personas. Y, todos ellos comparten la idea esencial de que el empresario no solo administra recursos, sino que asume responsabilidades. Para lograrlo, necesitamos empresarios que piensen en clave multiiberoamericana, que inviertan a ambos lados del Atlántico y que construyan cadenas de valor regionales. El empresario del siglo XXI debe combinar rentabilidad con propósito, eficiencia con sostenibilidad y crecimiento con impacto social.
Source: EL Informador March 31, 2026 11:22 UTC