La AficiónAlguien que basa su vida en el ciclismo. Ése es Milos Smilnak, quien de la mano de un acompañante muy especial y de su bicicleta de madera sigue las grandes competencias de Europa. El aficionado, originario de la República Checa, recorre dichas competencias con su perro, a quien llama El Niño, quien es su colega en estos viajes, los cuales recorren a bordo de Vueltalinda, una peculiar bicicleta de madera, la cual -afirma- es que su proyecto de arte. Es una escultura sobre ruedas, tributo a la vuelta ciclística. Dicha bicicleta tiene algunos puntos a destacar, como los cuernos de toro en el manubrio y un mapa de España tallado en el cuadro.
Source: Milenio September 12, 2018 15:33 UTC