Van casi cuatro meses desde el asesinato de Carlos Manzo, el Día de Muertos del año pasado, en el Uruapan que gobernaba, allá en Michoacán. Quienes lo conocieron cuentan la apertura que tenía para discutir cualquier tema, sin dudar ni un instante en manifestar su opinión directa. Por desgracia, en el caso de Manzo no parece que exista una división clara entre rivalidad político-electoral y crimen organizado. Carlos tenía un crecimiento importante y se percibía como un riesgo inminente que podía poner en jaque negocios del crimen organizado asociados con políticos. DE COLOFÓN.- En Concordia, Sinaloa, podríamos estar a punto de presenciar el cementerio clandestino más grande en la historia reciente del país.
Source: El Universal February 20, 2026 07:03 UTC