La pregunta ya no es si Yucatán sigue siendo “seguro”, sino quién controla realmente la seguridad, a quién protege y bajo qué reglas opera. La pregunta ya no es si Yucatán sigue siendo “seguro”, sino quién controla realmente la seguridad, a quién protege y bajo qué reglas opera. Los delitos que no alteran la estadística, pero sí la vida cotidianaLas cifras oficiales siguen siendo el principal escudo del gobierno estatal. El resultado es una percepción cada vez más extendida: la justicia en Yucatán no es ciega, sino cuidadosamente orientada. Un gobierno que no rinde cuentas en materia de seguridad termina convirtiendo la paz en un privilegio, no en un derecho.
Source: Diario de Yucatán February 09, 2026 12:11 UTC