Hace tiempo dijo que el reguetón y la cumbia le parecían porquería. No es que Wicho, a los 59 años, sea un cucufato reconvertido luego de proponer incendios desde las praderas del punk: /Sucio policía /Sucio policía / actúas por conveniencia / sucio policía/ (Narcosis). “El rock no mete caca en la cabeza”, se defiende y añade que las letras del reguetón deben filtrarse para no confundir a los niños. En esa época, el Spotify se reducía a un casette con canciones grabadas de la radio o discos de vinilo. Wicho enfermó con meningitis, luego lo llamó Miki González, que había escuchado la maqueta de Narcosis.
Source: Ojo June 09, 2019 13:07 UTC