Difícilmente, entre quienes no viven en Venezuela, es posible siquiera imaginar el estado de miedo que ocupa cada resquicio de la vida cotidiana del ciudadano venezolano. Estos sentimientos son como topos que, a cada minuto, socavan el ánimo de cada persona. Desde que aparece el primer síntoma de cualquier enfermedad, la pesadumbre se aloja en los pensamientos del paciente y de sus familiares. He leído de trabajadores que caminan 80 kilómetros cada día, para ir y regresar de pequeñas tareas remuneradas, que apenas les alcanzan para mantenerse en estado de precaria sobrevivencia. Presidente editor de El Nacional de Venezuela
Source: El Universal January 25, 2026 09:01 UTC