Lo mejor y más admirable fue que su cuidado, cirugías y terapias fueron aportadas ad honorem. De no haber sido así, difícilmente Fundación Invictus hubiera podido cubrir las erogaciones, puesto que de puros medicamentos e insumos se pagaron casi 200 mil pesos. Las lesiones de don zorrito, sépanse, hubieran sido motivo para considerar su eutanasia. No así en Invictus, que al mando de la Lic. Érika Ortigoza continúa con un efectivo y real compromiso por la vida silvestre.
Source: La Crónica de Hoy November 13, 2019 04:22 UTC