La semana pasada compartí algunas razones por las que, en este momento, la reelección de Donald Trump resulta poco probable. Trump, por ejemplo, registraba una tendencia ascendente en Florida, Michigan y Pensilvania, tres estados clave del proceso del 2016. Pero más allá de esto, lo realmente importante es que los modelos predictivos y las encuestas parecen haber aprendido la lección de hace cuatro años. Pero suponer que estos modelos predictivos se equivocarán solo porque hace cuatro años ocurrió una sorpresa es una terquedad. Al ceder el centro del espectro ideológico y dar por perdido a segmentos cruciales del electorado, Trump se ha metido en un laberinto.
Source: El Universal June 15, 2020 05:03 UTC