Señaló que los hombres culturalmente piden menos ayuda e información, lo que deriva en afectaciones a su salud mental, que en ocasiones puede llegar a quitarse la vida. “Piden menos apoyo porque también aceptan menos que atraviesan por malestar, tardan muchísimo más para reconocer en primer lugar que hay un daño, que no están bien, por lo tanto, tardan mucho más en pedir apoyo profesional”. El acoso laboral es un factor que incide en la salud mental y que puede desencadenar en otros trastornos. La experta subrayó que sólo 2 por ciento del presupuesto destinado a salud, a nivel mundial, está enfocado a la salud mental. El bienestar mental tampoco es prioridad en los centros de salud “mientras el gobierno no asuma la salud mental como prioritario, vamos a seguir teniendo estas situaciones difíciles".
Source: La Jornada October 30, 2023 00:26 UTC