Para él, el compromiso actual de trabajar la tierra en común es valiente y estratégico. “Desde hace años luchamos para que el ejido no se venda y se conserve lo que es lo común. Otra habitante del ejido, que quiso quedar en anonimato, relató que su historia también gira alrededor de esa falta de registro. En su caso la defensa no es abstracta, tiene nombre y apellido: “Yo amo este ejido y la tierra que me heredó mi padre. Yo sí alzo la voz: que se respeten los derechos y que el ejido vuelva a ser ejido”.
Source: El Siglo de Torreón February 22, 2026 16:34 UTC