Lo ocurrido en el Estadio Rommel Fernández no fue futbol, fue una prueba de resistencia para la afición. Aguirre presentó un equipo B, e incluso C, plagado de nombres que difícilmente verán minutos en el Mundial. La falta de jerarquía se tradujo en un juego aburrido, lento y sin alma, que sirvió de muy poco para el análisis táctico del "Vasco". Sin embargo, el fútbol decidió que el gol no llegara por mérito propio, sino por la desgracia ajena. Fue una victoria accidental en un partido olvidable que deja más dudas que certezas de cara al 2026.
Source: EL Informador January 23, 2026 05:50 UTC