Nuestro país enfrenta una realidad compleja en varios aspectos, pero sin duda el más evidente es la seguridad o la falta de ella. El narcotráfico tiene el control de diversas zonas de nuestro país y la autoridad se encuentra desbordada; pensar que podemos hacerlo solos es, cuando menos, ingenuo. Nuestra legislación prevé mecanismos claros para autorizar la presencia de fuerzas extranjeras bajo condiciones específicas y con control institucional. Esa obligación no desaparece al aceptar cooperación; se fortalece si dicha cooperación está bien diseñada, delimitada y supervisada. Las víctimas de la violencia en nuestro país no necesitan discursos que enarbolen la soberanía; exigen seguridad en sus ciudades, y condiciones que les permitan sacar a sus familias adelante.
Source: EL Informador February 17, 2026 12:17 UTC