El sarampión no volvió a México por azar ni por fatalidad biológica. En México el problema no es la inexistencia del biológico —hay más de 23.5 millones disponibles—, sino la ruptura de la cadena de cobertura. Por eso su reaparición es un termómetro de la salud pública; una señal de que algo profundo dejó de funcionar. Ese algo, aquí en México, es la vigilancia sin escatimar en recursos, la planeación de largo plazo y la responsabilidad intergeneracional. Ojalá algún día entendamos lo miserable que fue el tabasqueño con el pueblo al que solo utilizó para su beneficio.
Source: El Universal January 22, 2026 14:48 UTC