En buena hora se canceló el faraónico proyecto de Texcoco, pero sin proyecto ni la necesaria prudencia se anunció que el nuevo aeropuerto iba a construirse en Santa Lucía, pese a que no es el lugar más adecuado para el movimiento de aviones, carga y pasajeros que se pronostica con base en las tasas de crecimiento metropolitano de las últimas décadas. Lo inadmisible es que el nuevo gobierno pretenda ignorar la situación y quiera llevar adelante ideas que amenazan el ya muy precario equilibrio de la zona metropolitana. El citado programa es irracional, suicida y genocida, sí, genocida porque a sabiendas producirá enfermedades y muertes en forma masiva. ¿No sería mejor impulsar polos de desarrollo en los lugares a donde deben irse las secretarías de Estado? Se gastarían menos recursos públicos y con más provecho, pues podría empezarse a dotar de infraestructura las futuras sedes federales, que así atraerían a los inversionistas privados.
Source: Excélsior May 30, 2019 06:11 UTC