Según detalla la investigación, el tejido cerebral logró recuperar su estructura celular, su funcionamiento metabólico y, de manera especialmente relevante, la capacidad de transmitir señales eléctricas entre neuronas después de haber permanecido almacenado a -196 grados Celsius. Una vez completadas las fases de vitrificación y posterior reactivación del tejido, los científicos analizaron las muestras mediante técnicas avanzadas de microscopía. Al estimular las conexiones sinápticas del tejido recuperado, los investigadores comprobaron que las neuronas respondían generando señales eléctricas. El estudio también refuerza una idea clave dentro de la neurociencia: que la actividad cerebral depende en gran medida de la preservación de su arquitectura física. Si las conexiones sinápticas permanecen intactas, la actividad neuronal podría restablecerse incluso después de largos periodos de suspensión molecular.
Source: EL Informador March 15, 2026 13:37 UTC