Dos años, ocho meses y ocho días pasaron para que por las calles de la Ciudad de México corriera, de nuevo, la sangre de estudiantes reprimidos por el Estado. En respuesta, alumnos de la UNAM y el IPN organizaron una movilización para exigir la autonomía de la UANL. Durante horas, los estudiantes fueron perseguidos, cazados, golpeados y asesinados por halcones. Esa noche del 10 de junio de 1971, Echeverría aseguró que se castigaría a los culpables, promesa que de haber sido cumplida hubiese castigado, en primer lugar, a quien la pronunció. El viernes se cumplen 51 años del Halconazo; sólo la verdad dará paso a la justicia, sin ella será imposible el perdón.
Source: La Jornada June 05, 2022 11:33 UTC