No es una redefinición de proyecto, sino cuáles son los alcances, los límites, las necesidades cupulares y, al final del camino, quién se queda como cabeza del régimen. Las dos corrientes que existían, los puristas de Andrés Manuel López Obrador y los claudistas de Claudia Sheinbaum, se han atomizado al grado de que grupos antes homogéneos han entrado en conflicto. Los puros del régimen no han chocado por desviaciones del proyecto de López Obrador, sino por el control y la disposición de los recursos presupuestales. Aquella frase podría aplicarse a lo que está comenzando a suceder al interior del régimen, sin que quienes podrían frenarlo —Sheinbaum o López Obrador— lo estén haciendo. Aunque algunos fueron temprano en el sexenio, nunca significó una epidemia de régimen como la que está empezando a darse en este gobierno.
Source: EL Informador January 15, 2026 11:56 UTC