Es muy triste verlo, pero es una realidad: en el momento de las grandes definiciones y decisiones, la Presidenta Claudia Sheinbaum se hizo chiquita. Le dolió a Trump que le dijeran las cosas directas, pero Carney, a diferencia de Sheinbaum, está tomando decisiones. Trump trata casi igual a Sheinbaum que a Carney, denostando a quienes lo confrontan y a quienes se callan. La justificación de los voceros de Sheinbaum es que por más que se haga, Trump es incontenible. Qué triste y lamentable en momentos cruciales para el futuro de todos, porque, parafraseando a Carney, México ya es parte del menú de Trump.
Source: EL Informador January 22, 2026 15:26 UTC