Ahora no solo Alan y Keiko, ahora resulta que también la Confiep es una perseguida política. De la Fiscalía, que se ha atrevido a investigar al club de los millonarios por aportes ilegales a la campaña de Keiko y ha osado citar al propio Roque a declarar. Porque según Roque –quien nos quiere sacar de nuestra ingenuidad de gente pobre y honrada–, si Roque peligra, la empresa privada también, porque Roque ES la empresa privada. El poder político siempre al ritmo de los Romero, los Graña Miró Quesada y los Benavides. No sean ingenuos, como ayer, como hoy y como mañana, a Roque solo le importa seguir siendo uno de los dueños del Perú.
Source: La Republica November 30, 2018 11:32 UTC