Pablo Lemus dejó claro que las protestas contra el “tarifazo” al transporte público fueron más un cálculo político que un desahogo ciudadano, aunque no desestima la crítica. Dijo que el reclamo legítimo se “contaminó” con los intereses de operadores y políticos que vieron una oportunidad de hacer ruido en plena calle. No fuera a ser que se les armara el show y otros políticos se colgaran la medalla de “víctimas”. El gobernador también se adelantó a la nueva “mega marcha” del 14 de febrero, asegurando que ahora sí se resguardarán los inmuebles históricos. Dicen que no hay marcha atrás.
Source: EL Informador January 14, 2026 11:56 UTC