¿Defensa legítima de derechos violentados o destrucción salvaje del patrimonio público como expresión de una ira acumulada? El domingo 8 de marzo, miles de mujeres salen a parques y avenidas de Mérida para protestar y conmemorar. Con la voz, mediante llamativos carteles y volantes, comunica su inconformidad y exige ser escuchada ante la violencia que muchas padecen. La libertad de expresión y protesta debe coexistir con otros derechos, como la seguridad de las personas y la preservación del patrimonio público. Por ello, la democracia reconoce el derecho a protestar, pero también regula las manifestaciones para evitar daños a terceros.
Source: Diario de Yucatán March 15, 2026 09:23 UTC