Durante la presentación, se destacó que la cohabitación forzada constituye una forma de violencia que arrebata la infancia, normaliza relaciones desiguales y vulnera la dignidad y los derechos humanos de niñas y adolescentes, particularmente cuando se les obliga a vivir en una relación equiparable al matrimonio por imposición, miedo o violencia. El matrimonio infantil y las uniones informales representan una de las formas más dolorosas de violencia contra la niñez, al truncar proyectos de vida, limitar oportunidades y generar desigualdad estructural. De acuerdo con datos del INEGI, más de 313 mil niñas, niños y adolescentes de entre 12 y 17 años viven en unión temprana; el 76 por ciento son niñas y, en la mayoría de los casos, existe una diferencia de edad de al menos seis años con su pareja. Se prevén agravantes cuando exista relación de parentesco por consanguinidad o afinidad, incrementándose las sanciones hasta en un tercio. Con esta propuesta, el Congreso del Estado de Querétaro avanza en el fortalecimiento del marco jurídico para prevenir la violencia, garantizar justicia y proteger el derecho de las infancias y adolescencias a vivir libres, seguras y con dignidad.
Source: La Crónica de Hoy January 15, 2026 22:40 UTC