El legado moral de una nación es un intangible de enorme valor. Ambas naciones tratan de muy diferente forma su legado moral. El tráfico y la desaparición de personas constituye una forma renovada de esa malignidad que segrega, utiliza, tortura y mata. Nieman relata como en Missisipi en 1955 se decía: “Si yo fuera católico y viviera en el sur, estaría preocupado. Nos corresponde convertir esa herencia moral en un motor para consolidar una sociedad más libre, tolerante y justa que tenga en la memoria que el respeto a la dignidad de cada persona es el límite infranqueable.
Source: EL Informador September 26, 2021 08:48 UTC