No todo fue fiesta en la inauguración del nuevo estadio de los Diablos Rojos del México. El Alfredo Harp Helú albergó su primer lleno, su primer juego y su primera riña. Los elementos de seguridad y el grupo de aficionados se dirigían a la salida cuando uno golpeó con la cabeza a un policía. Ambos terminaron hasta el final de las escaleras, donde el seguidor de los rojos siguió golpeándolo. Sus acompañantes y seguridad del estadio tuvieron que detener al aficionado, quien se encontraba en estado de ebriedad.
Source: El Universal March 25, 2019 04:41 UTC