El conjunto de los ciudadanos no es el pueblo”, dijo el notable filósofo español Gustavo Bueno (1924-2016). Castillo y los nuevos amiguis del lápiz quieren una Asamblea Nacional Constituyente que nadie reclama. De eso se trata la tan cacareada Constituyente y no de redactar un texto con el “pueblo”, algo materialmente imposible. La Constituyente tiene, pues, dos intenciones: facilitar la perpetuación en el poder, del producto de la trampa, y desconocer a los congresistas electos. Nuestra Constitución es un texto con vocación de servicio para los integrantes de esta nación llamada Perú.
Source: Expreso July 04, 2021 05:48 UTC