Va más allá del crimen organizado; es un crimen institucionalizado. Los datos sobre menores abusados son espeluznantes, pero más aún las complicidades para cometerlos, ocultarlos y revictimizar a los que denunciaron. El Papa Francisco levantó el secreto pontificio que se había impuesto sobre la denuncia de delitos sexuales al interior de la iglesia católica y brotó la cloaca. Levantar el secreto pontificio permitirá que se ventile la casa y evitará el velo de protección que los varios obispos impusieron sobre los sacerdotes delincuentes. El crimen institucionalizado no es, por supuesto, un problema exclusivo de la iglesia católica.
Source: EL Informador December 23, 2019 10:30 UTC