*La usualmente lenta Fiscalía de Bertha Alcalde actuó como de rayo en coordinación con el secretario de Gobierno, César Arnulfo Cravioto. Quien haya convencido a Clara Brugada de intervenir el Refugio Franciscano, en el kilómetro 17.5 de la carretera México-Toluca, en busca de una medalla de heroína por asegurar un predio con más de mil animales presuntamente maltratados, no imaginó el daño que le haría. En lugar de pasar como una funcionaria respetuosa de la vida animal, la hicieron quedar como Cruella de Vil, un mote que los grupos defensores de los animales no le quitarán jamás y que seguramente la perseguirá políticamente, pues esos grupos son muy activos. Y más si se comprueba que detrás de esa acción está un negocio inmobiliario. Esa idea le hizo aún más daño a la jefa de Gobierno, pues la metieron en el terreno de las redes sociales, donde los animalistas son más poderosos que el equipo de Cruella de Vil.
Source: Excélsior January 19, 2026 06:16 UTC