(Carlos Ramirez/Carlos Ramirez)La selección de México no esperó ni un suspiro para imponer condiciones. Acto seguido, Alejandro Kirk castigó con un doble al izquierdo para traer a Aranda y poner el 2-0. Para entonces, los 36,380 aficionados presentes en Daikin Park ya intuían que México estaba ante una noche para el recuerdo. Brasil, por su parte, jamás encontró respuestas ante la avalancha mexicana, y sus lanzadores —especialmente Pardinho y Marostica— quedaron totalmente superados por un lineup que castigó cada equivocación. MÉXICO MANDA UN MENSAJE AL TORNEOMás allá del marcador, México envió un mensaje claro: está para pelearlo todo.Con un lineup profundo, bateadores en estado de gracia y un impulso anímico monumental, el equipo tricolor firmó una actuación que difícilmente será olvidada en el Clásico.
Source: La Crónica de Hoy March 09, 2026 05:32 UTC