En innumerables ocasiones se ha dicho que en el sacrosanto futbol mexicano puede pasar cualquier cosa, y en efecto así es. Siempre farandulero en el que el protagonismo generalmente está fuera de cancha, con personajes que acaparan los reflectores sin ser necesariamente quienes sudan la camiseta dentro del terreno de juego. Con una decisión unilateral de la Liga MX a la que por ser su afiliada debería de velar por sus derechos. La oposición al proyecto fue férrea e inmediata tanto en la Liga de Ascenso como en la opinión pública, y no es para menos. Lo mejor sería que si es pasión, que se les borre.
Source: EL Informador February 11, 2018 09:00 UTC