Asimismo la deriva autoritaria de Hungría, Polonia y la República Checa, y recientemente Austria, en todo lo cual es presumible que la crisis de 2008 influyó considerablemente por su impacto en la calidad de vida de millones de personas. Y como parte de este reacomodo, en lo que va del siglo XXI Rusia se ha consolidado de nueva cuenta como un actor principal en el escenario internacional, llegando a rivalizar otra vez con Estados Unidos, China y la Unión Europea. En este renacimiento ruso el uso de la información y la desinformación ha adquirido un carácter estratégico que el entorno tecnológico actual, dominado por los medios sociales, ha favorecido notablemente. Como resultado, el ciberespacio se ha convertido en el nuevo ámbito de confrontación entre las grandes potencias. Y es ahí —en las redes sociales— donde, de acuerdo con el especialista Alexis Herrera, el nacionalismo conservador propuesto por Rusia prospera como una alternativa discursiva que da respuesta a las inquietudes de quienes no se identifican ya con el liberalismo y la socialdemocracia europeos.
Source: El Universal February 11, 2018 08:03 UTC