En ese caso, gobierno y régimen habrían dado el mismo abrazo al autoritarismo. En otras palabras, viviríamos ya un descenso más acelerado pero formalmente legal, hacia el autoritarismo y esto representa mucho más que un simple cambio de grado. Estoy hablando, claro está, de una nueva fase del autoritarismo en México (el famoso segundo piso de la “transformación”) que plantea nuevos desafíos, nuevas estrategias y un modo también nuevo, de hacer política para las fuerzas democráticas. Un período de concentración, más destrucción, pero también nueva resistencia y oposición tanto teórica como práctica. O sea, en estas elecciones el autoritarismo mexicano ha dado un paso más allá: ha presentado su programa constitucional.
Source: La Crónica de Hoy May 28, 2024 14:45 UTC