La cantidad de aparatos voladores permite suponer que, con gran generosidad oficial, no se quiso incomodar a los capos del narco enviándolos en autobús de segunda, o bien, que ese séptimo avión sirvió para fines que se consideran inconfesables. Como resulta obvio, con la entrega de reos se pretende amansar a la fiera de la Casa Blanca. Como era de esperarse, la oposición —bola de neoliberales, conservadores y mal nacidos, dirían en Palacio— exigió una información clara y precisa. Pero ante eso se requiere unidad de los mexicanos, defender la soberanía y poner las cosas en claro. Sin embargo, se prefiere darnos el avión, esto es, ignorar, evadir o fingir interés sin intención de cumplir, según dice la Wikipedia.
Source: Excélsior January 22, 2026 11:54 UTC