La discusión sobre el acceso de niños y adolescentes a redes sociales ya no es un asunto tecnológico; es un debate profundamente social y político. Cuando nuestros menores ingresan a redes sin acompañamiento ni límites, quedan insertos en estructuras de poder que ellos no comprenden. Diversos estudios académicos han vinculado el uso intensivo y no regulado de redes sociales con problemas de salud mental en adolescentes. En México, donde la brecha educativa y la desigualdad social siguen siendo profundas, el acceso total a redes sin políticas públicas de acompañamiento agrava las disparidades. La pregunta es simple y brutal: ¿quién está formando hoy a nuestros hijos, la comunidad democrática o el algoritmo?
Source: EL Informador February 21, 2026 12:30 UTC