El reciente estreno de la serie brasileña Emergencia radiactiva nos coloca frente a un espejo de horror y negligencia que el tiempo no ha logrado opacar. La serie alcanza la calidad técnica y el calado dramático de la aclamada Chernobyl, pero con una cercanía latinoamericana que hiela la sangre. Al analizar los casos de Chernobyl, Goiânia y Ciudad Juárez emerge un patrón ineludible: la falta de rendición de cuentas. Esta negligencia criminal, disfrazada de ahorro o de “soberanía técnica”, es el hilo conductor de los peores desastres del siglo XX. La prisa política nunca puede ser justificación para omitir protocolos de seguridad industrial.
Source: Excélsior March 23, 2026 21:12 UTC