Desafortunadamente, mientras se hacía la labor médica con únicamente la iluminación de unos celulares, al bebé le fue cercenada parcialmente la oreja izquierda. Ahí, sin electricidad, médicos y enfermeras practicaron una cesárea a Karla Araceli «N», de 19 años, apenas apoyados con leve luz de sus propios celulares. El bebé de Karla, que hoy tiene 8 días de nacido, se encuentra delicado por el corte sufrido el pasado 6 de junio. La parte izquierda de su cabeza permanece hinchada y la familia del bebé teme que pueda perder la audición en ese oído. «Hubo una negligencia médica (en la Clínica Internacional de Especialidades) por querer ganar unos pesos».
Source: Diario de Yucatán June 16, 2022 00:30 UTC