En la antigüedad el mito de Narciso se construyó frente a un estanque, y siglos después encontró su reflejo en las redes sociales, con un eco potencial. En plataformas como Instagram, X o TikTok, estas conductas se amplifican, obtienen validación inmediata y son premiadas con “likes” y “followers” (seguidores). El ecosistema digital normaliza e incentiva las conductas narcisistas. En tiempos donde la imagen parece valer más que el contenido, ¿qué tipo de liderazgo, conductas y relaciones estamos validando como sociedad? Hay que mirar más allá del reflejo del estanque.
Source: EL Informador March 21, 2026 12:46 UTC