Es deseable que así como se multiplican las vías que facilitan adquirir libros, se multipliquen quienes por hábito leen cotidianamente. Oportunidades de hacerse de libros hay, pero pareciera que la oferta de los mismos tiene mayor celeridad que el crecimiento del público lector. Para otro(a)s el proceso es gradual, se van aficionando a la lectura paulatinamente e incorporan el ejercicio a sus acciones diarias. Por naturalicen me refiero a que no sea visto como excéntrico el habito lector, sino que la actividad forme parte de un porcentaje creciente de la población. Tal vez debería decir que no soy escritor, sino escribidor, que significa “escritor habitual, pero carente de talento y originalidad”.
Source: La Jornada March 18, 2026 21:44 UTC