En la Basílica de Nuestra Señora de la Salud, ubicada en Pátzcuaro, Michoacán, la religión se mezcla con las labores de conservación para luchar en contra de la extinción del achoque, un anfibio considerado primo hermano del ajolote. Las monjas de esta parroquia han aprendido sobre los cuidados del Ambystoma dumerilii, nombre científico de esta especie de salamandra, y dedican varias horas al día a su conservación. Las monjas aprendieron de biología y ahora también comparten sus conocimientos sobre el achoque para que más personas se sumen a las labores de conservación. Al igual que el ajolote, su primo endémico de Xochimilco, tiene la capacidad de regeneración y es objeto de estudio de diversos investigadores. Por ello las monjas decidieron realizar labores de conservación y desde hace más de 20 años se han encargado de trabajar en el rescate de la especie.
Source: La Jornada May 23, 2023 10:59 UTC