Es una campaña que, por ahora, se juega menos en la calle y más en la conversación digital. Eso, en el escenario más austero, ya suma más de 10 millones de dólares. Para una campaña política, eso es más valioso que un rostro famoso. La campaña aún no ha explotado, pero la cancha ya está marcada. Y esta vez no se juega solo con millones, sino con confianza y una multitud de pequeños altavoces que no tienen el ‘glamour’ de los ‘rockstars’, pero que, en cambio, sí generan confianza a raudales.
Source: El Comercio January 15, 2026 23:56 UTC