De niño, me era lógico que en las carreras de 100 metros los corredores partieran perfectamente alineados, pero mi noción de equidad tambaleaba cuando, en las más largas y elípticas, los competidores partían con varios metros de diferencia. En la reciente Bienal Vargas Llosa, por ejemplo, se protestó por una enorme presencia masculina con relación a la femenina. Es natural que muchos perciban en las cuotas una burla a la meritocracia. En 300 años de esclavitud, ¿cuántas generaciones de afroamericanos vivieron en desventaja y acumulando tara tras tara? Metros y metros de ventaja que la sociedad de patriarcas ha promovido y que no va a soltar tan fácilmente: quien ha vivido en el privilegio por generaciones rara vez suele darse cuenta de él.
Source: El Comercio June 08, 2019 10:30 UTC