Hoy se cumplen 50 años desde que el dictador Juan Velasco Alvarado, acorralado por el fracaso de sus medidas populistas, ordenó expropiar los diarios del país para convertirlos en órganos de propaganda. Hoy no estamos en una dictadura, pero hay personajes que serían felices con un periodismo tomado porque ven a la prensa como un enemigo que da cuenta de sus tropelías. Ahí tenemos a Alejandro Soto quien, hasta ayer, presidió el Congreso sin dar declaraciones y demandó a cuanto periodista osó investigarlo. La presidenta Dina Boluarte estuvo tres meses sin declarar luego que la prensa diera cuenta de las ostentosas joyas y relojes que usó y de cuyo origen ella misma dio hasta tres versiones. Si no robaran el sueldo a sus trabajadores, si no abusaran del poder que les da el pueblo y si no se quedaran con el presupuesto del Estado, la prensa ni los mencionaría.
Source: Ojo July 27, 2024 15:28 UTC